viernes, 22 de junio de 2012

Celebración de La Pascua: La única manera de encontrarse con El Mesías de Yahweh


Antes de comenzar con nuestro escrito de hoy, quiero darle gracias a mi Señor Yeshua Ja Mashiaj (Jesús El Mesías) por permitirme escribirle a su pueblo las revelaciones que Él me ha dado conforme a su voluntad  por medio de su Espíritu Santo.
Este mensaje va dirigido a mis hermanos en Cristo, Evangélicos, Pentecostales, protestantes y adventistas, y a todo aquel que crea de corazón que Cristo es El Salvador. Para que vuelvan su rostro a la sana doctrina, a la raíz del Pueblo de Dios.
La tradición Cristiana, manipulada como ha sido a lo largo de la historia por la iglesia Romana y sus emperadores, hizo apartar al pueblo de Dios del verdadero camino de la salvación vivamente representada en el Evangelio de Yeshua, llamando anatema a aquellos que siguiendo órdenes precisas de Nuestro Señor guardaban rigurosamente y a través de los años la fiesta de La Pascua. Imponiendo el criterio que al guardar La Pascua se Judaizaba al Cristianismo, cosa detestable para los planes de satanás y sus siervos de la iglesia romana.
Para entender lo que significa La Pascua de Yahweh, hay que estudiarla en su contexto histórico, sin dejar de lado ningún detalle.
Ahora vamos a conocer de dónde viene La Pascua y qué significado tiene en el Plan de Dios:
“Estando el pueblo Hebreo por muchos años esclavizado por el faraón de Egipto, el clamor, es decir la oración sincera del pueblo  llegó a oídos de Yahweh, el cual tomó de entre sus hijos a Moisés, hombre justo y lleno del espíritu Santo, que fue preparado desde su nacimiento para llevar adelante la obra poderosa de liberar al pueblo de su esclavitud y posteriormente liderar el éxodo que los llevaría a la tierra prometida.
Dios por medio de Moisés, hizo prodigios y señales poderosas, no solo para que el faraón temiera del poder del Dios de los Hebreos, sino para demostrar ante el mundo de esa época y de las edades futuras todo lo que El Señor hará por su pueblo para sacarlo de la esclavitud.
Diez plagas fueron enviadas a Egipto por Yahweh, una más poderosa que la otra, hasta doblar las rodillas de faraón.
1° La plaga de sangre:
2° La plaga de ranas:
3° La plaga de piojos:
4° La plaga de moscas:
5° La muerte del ganado:
6° La plaga de ulcera:
7° La plaga de granizo
8° La plaga de langostas:  
9° La plaga de tinieblas:
10° La muerte de los primogénitos: Yahweh ha dicho así: A la medianoche yo saldré por en medio de Egipto, y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias.
Bueno, ya se nombraron las diez plagas que asolaron a Egipto, de las cuales solo una tiene que ver directamente con nuestro tema de La Pascua, es la décima plaga, la muerte de los primogénitos.
Entonces Yahweh hablo con Moisés: “Heriré al faraón y a la tierra de Egipto con un golpe más. Después el faraón los dejara salir de su territorio. De hecho estará tan desesperado por librarse de ustedes que los obligara a irse de su tierra…. Hoy, a la media noche, pasaré por el corazón de Egipto. Todo primer hijo varón de cada familia de Egipto morirá, desde el hijo mayor de faraón, el que se sienta en su trono, hasta el hijo el mayor de la sirvienta más humilde que trabaja en el molino. Incluso la primera cría de todos los animales morirá”.
Aquí viene lo bueno, ahora es cuando Yahweh revela al hombre su plan de redención, por medio de Yashua Ha Mashiaj, en la figura del cordero Pascual. Da las instrucciones perfectamente para que todo Israelita no sufra la muerte esa noche, es La Pascua del Señor.
“Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia”
1° El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
2° Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.
3° Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas. Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.
4° Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Yahweh.
Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Yahweh.
Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Yahweh durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
¡Aleluya! Gracias Padre por darnos el cordero que rompe las cadenas del pecado y libra de la muerte.
Aquí está el mensaje señores, más claro no canta un gallo.
Lo que nos enseña esta historia, es una analogía perfecta del plan redentor de Yahweh para con el hombre.
Egipto representa el mundo actual lleno de afán y de pecado, donde nos encontramos esclavos de nuestros vicios, perdidos en nuestro materialismo, egoístas, vanidosos y envidiosos. Es de ahí, de nuestro Neo-Egipto de donde Yahweh prometió sacarnos.
1° El cordero, Yashua Ha Mashiaj, varón sin defecto y sin mancha, que fue tomado de tu rebaño. Fue crucificado el día 14 del mes de Nisán, por tu pueblo entre las dos tardes.
2° Solamente la sangre del cordero inmolado como marca indeleble en nuestros corazones puede salvarnos de la muerte destructora.
3° En esta larga noche que significa la vida presente del creyente, debemos tomar el cuerpo del cordero inmolado y comer su carne como el mismo en su última cena nos lo ordeno, no debemos dejar nada para después, debemos aceptar sus mandatos conforme a su dicho y año con año al hacer conforme a su voluntad estaremos poniendo la señal con su sangre en el dintel de nuestras puertas, que es el corazón del cuerpo del hombre.
4° Así, preparados, firmes en nuestra fe, ceñidos nuestros lomos con la verdad y calzados nuestros pies con el apresto del Evangelio de la paz, esperamos la mañana, cuando nuestro Mesías, vendrá por nosotros a llevarnos a su Reino prometido.
Hermanos, somos Bendecidos porque Dios en su infinita misericordia ha decidido revelarnos su plan de redención, La Pascua de Yahweh, es y será la única manera de encontrarnos cara a cara con nuestro Salvador.